BEBIDAS ENERGIZANTES: MERCADO EN EXPANSIÓN


EL MERCADO DE LAS BEBIDAS CAFEINADAS EN EL PAÍS CRECE Y CRECE. HAY MÁS DE 60 REGISTROS SANITARIOS, NOMBRES CONOCIDOS Y OTROS SUGESTIVOS.



El antídoto contra el cansancio, el acelere moderno y el corre corre habitual de las ciudades viene ahora en lata y como bebida energizante o cafeinada. Este invento, que llegó a Colombia en el 2003, parece traer en su interior muchas respuestas a las actuales preguntas de la humanidad: cómo no sentir cansancio y rendir lo que exige la vida moderna. Sin embargo, se recomienda la prudencia en su consumo, pues la estimulación del organismo con sustancias como cafeína, taurina y guaraná también puede traer efectos secundarios para la salud.

Lo que es cierto es que ha sido tanta la acogida entre los consumidores, que de ser una bebida que ingresaba de contrabando a Colombia en 2000, cuando aún no tenía la autorización del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), hoy hay más de 60 registros sanitarios de este tipo de bebidas en el país, muchos con la representación de varias marcas.

Las más conocidas como Red Bull, Ciclón, XTC, Magic Man, otras marcas registradas como Fedegán, Ufo o el Márquez de Yolombó y algunas con nombres más sugestivos como TNT Dinamita Líquida o Erectus, hacen parte de la baraja de opciones a la hora de buscar una energía extra. Las cifras muestran que de estas bebidas hay para dar y convidar, pero ¿quiere decir que todas se vendan en el mercado?

El Invima asegura que si bien tienen el registro, muchas marcas no son mercadeadas y además un solo registro puede tener varias marcas, por lo que es muy difícil saber a ciencia cierta cuántas hay en el mercado y sobre todo, cuántas se venden. Carlos Bernal, gerente comercial de Bebida Logística S.A., importador de Red Bull para Colombia, asegura que desde 2003 hasta la fecha el mercado ha crecido y la razón es simple: “se trata de un producto funcional, que trae beneficio reales al cuerpo”.

Las cifras del aumento de consumo de estas bebidas que muchos llaman energéticas o energizantes, cafeinadas o estimulantes, se reflejan en las estadísticas: un estimativo del mercado mundial señala que actualmente se producen alrededor de 3.000 millones de envases por año, con un crecimiento sostenido. Colombia no es la excepción y Red Bull aumentó en un 50% las ventas entre 2004 y 2005 y se proyecta que para este año sea de un 33%.

Negocio rentable

Pero este tipo de bebidas no solo motivan el organismo. También son un buen negocio para bares, restaurantes y hoteles, todo porque la rentabilidad de las ventas por unidad supera los 5.000 pesos. Mientras en un supermercado una lata cuesta 5.000 pesos, en un restaurante o bar las venden a 10.000. Para los comercializadores de bebidas energéticas esta bebida es compatible en cualquier espacio donde se quiera vender. “Es de las pocas bebidas que permiten las mayores posibilidades de consumo, en distintos escenarios. No tomas cerveza cuando manejas ni agua cuando rumbeas; esta bebida sirve o para hacer deporte o para rumbear, para lo que sea”, asegura el gerente de Bebida Logística.

Otros expertos no ven con tan buenos ojos la venta de estas bebidas en todos los espacios. Juan Manuel Moreno, analista del sector y columnista de LA BARRA, asegura que así como se hacen campañas para controlar el consumo de alcohol, se debería hacer lo mismo con las bebidas energéticas. A su modo de ver, no todos los espacios son aptos para la venta de estas bebidas por lo que, por ejemplo, restaurantes y bebidas energizantes, son dos conceptos excluyentes: uno llama a la pasividad y el otro, a nunca parar.

Y aunque los distribuidores en Colombia aseguran que mostrarlas como dañinas es más mala publicidad que verdad científica, sí hay que tener ciertas precauciones en su consumo. El hecho que el Invima haya autorizado la distribución en el país y así mismo que estas bebidas se vendan legalmente alrededor del mundo es tal vez un espaldarazo a sus componentes y a sus efectos en la salud humana. Sin embargo, su distribución está sujeta no sólo a recomendaciones sino incluso a restricciones: son prohibidas para menores de edad, mujeres embarazadas y personas hipertensas. Así que si bien estas bebidas aportan la energía extra que necesitan cuerpo y mente, y son un buen negocio para bares, restaurantes, hoteles o supermercados, lo importante es entender que no hay energía que reemplace una buena alimentación y un buen sueño.

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