|
No es ningún secreto que, con el paso del tiempo, los utensilios de cocina se van deteriorando. Factores como el óxido, los malos hábitos de limpieza, y hasta la forma cómo se guardan, pueden influir para que su tiempo de vida útil disminuya. Por ello, LA BARRA le da algunos consejos útiles para que sepa cómo prolongarlos en buen estado.
Tenga en cuenta:
Antes de usar por primera vez sus ollas o implementos de cocina, quíteles todos los sellos y lávelos en agua caliente enjabonada con el fin de remover lubricantes o residuos que hayan quedado al fabricarse.
Nunca deje sus ollas o utensilios en la estufa caliente y menos con comida o líquidos dentro.
Por seguridad y con el fin de evitar que se doblen, espere que se enfríen antes de lavarlos o sumergirlos en el agua.
El contacto directo con la sal puede agujerear sus utensilios.
Las soluciones salinas, o productos a base de ácidos como desinfectantes o blanqueadores, pueden corroer sus utensilios. Nunca deje este tipo de productos en sus ollas; entre más tiempo los deje, peor será para la salud de las ollas.
Cualquier utensilio de cocina durará más y se verá mejor si se lava a mano y con agua enjabonada. Se recomienda enjabonar siempre en una sola dirección y luego secarlo en un lugar aireado y seco.
El uso de utensilios plásticos, de madera o de goma, es altamente recomendado.
Si algún tipo de material adhesivo, remuévalo con WD-40 y lave con agua tibia y jabón.
Para quitar película blanca causada por almidón o minerales de agua, frótelas con una esponja que hayan sido sumergidas en jugo de limón. Luego lávelas agua caliente y enjabonada.
Para remover resquicios de comida que se quedan pegados a las ollas, caliente una solución de vinagre y agua durante diez minutos para que las partículas de comida se desprendan.
Téngalo en cuenta
Superficies antiadherentes: Permita que la superficie antiadherente se enfríe antes de limpiarla. Lave a mano con una solución de agua caliente jabonosa y seque inmediatamente para preservar la apariencia. Utilice una esponjilla suave con jabón para remover los residuos quemados. Evite usar limpiadores abrasivos, esponjillas de fibras metálicas y solventes. Cuando apile los sartenes, ubique bolsas que funcionen como forros para evitar que se rayen.
Curar aluminio y acero inoxidable: Lave y seque los sartenes. Vierta un poco de aceite vegetal o de manteca sobre la superficie, y colóquelos a fuego medio de 5 a 10 minutos hasta que aparezca un humo ligero. Cuando el aceite o la manteca se tornen color ámbar, apague el fogón y deje enfriar. Escurra el aceite de los sartenes, y luego limpie con una toalla de papel hasta que la superficie quede totalmente seca. Limpiar con un jabón suave después de cada uso no afectara la curación del sartén, la cual se puede hacer tan seguido como sea necesario.
Sartenes de carbono: Los sartenes vienen con aceite mineral aplicado a la superficie. Limpie el aceite y el sartén usando agua caliente jabonosa, y limpie inmediatamente. Después de cada uso, limpie y cure la superficie, y el interior y el exterior del sartén con aceite o grasa para evitar la aparición de óxido. El sartén se tornará negro con el tiempo a medida que se cura el material.
|
LE RECOMENDAMOS PLANTEAR SUS INQUIETUDES EN EL FORO
Tambien puede comentar sobre este artículo en "Agregar Comentario"
Si desea comentar en esta página y no en el foro le recomendamos dejar su e-mail
para poder responderle.
Agregar Comentario