Gourmet, según Larousse, quiere decir gastrónomo, sibarita, catador; resulta que en Colombia hemos decidido que todo, casi absolutamente todo, es “Gourmet”, ¿de cuándo acá? Pues simplemente desde que la palabra se importó de cualquier rincón del mundo y se puso de moda, lo que sin duda acabará por degenerarla a tal grado, que su significado será sinónimo de fatal, espantoso, ordinario. Como diría una amiga: “Lo más peligroso de estar in, es que se está a un paso de estar out”
El sibarita, según el mismo Larousse, es el epicúreo, el sensual y refinado, por tanto no se dejará engañar tan fácil como para creer en este loco y fantasioso mundo “Gourmet” que creamos de un día para otro. Sibarita es sibarita.
Ahora bien, el gastrónomo, y según el mismo Larousse, es aquel especialista en gastronomía, persona aficionada a comer bien; y el catador, persona que tiene por oficio catar vino, o persona que por experiencia es hábil para apreciar algo. Significados todos en contravía de lo que hemos entendido como “Gourmet”.
Nos reventamos de la risa con mis irónicas amigas el otro día; estábamos en una finca sabanera y alguien habló de que en el pueblo de Chía se haría un Festival Gourmet, además, coincidencialmente, ese fin de semana habría otro Festival Gourmet en la zona T, en Expovinos de Medellín habría vinos Gourmet y que el genial cocinero tal ofrecería un menú Gourmet, y llegamos a un club reconocidísimo y nos invitaron al comedor Gourmet, y a los pocos días en un restaurante nos pasaron la carta Gourmet. ¡Qué cansancio tan absurdo! ¡Ah! Y las hamburguesas Gourmet y...
¡Por favor, no más gourmet, nosotras, al menos, estamos hartas de lo “Gourmet”!
La opinión de los columnistas no refleja necesariamente la posición editorial de la revista LA BARRA
La empresa Damariscos Ltda. NIT 830.115.493-3esfa afiliada, nos gustaria saber cuantas revistas nos llegan y a nombre de quienes. Y en adelante enviarlas a la TRV 8 No. 108a-10