En cocina estamos en el momento justo en el que esos empíricos experimentados todavía tienen el valor y el respeto, siempre y cuando tengan la conciencia de participar de la academia, de formar parte del cambio, de la evolución, del estudio y de la organización del saber, para que el día de mañana nuestra actividad deje de ser un oficio y se convierta en una profesión digna y respetada, y todos estos empíricos formen parte del cambio y de la historia. Porque el conocimiento arrollador y el estudio van hacer de los conservadores incrédulos que se jactan de años y años de experiencia, los futuros tinterillos de la cocina.
Y ¿quién tiene la razón? Yo no me atrevería a decir que el tema está en manos de unos u otros, el tema es mano de todos, es el estudio, es la formación intelectual, el ordenamiento de las ideas conjugado con resultados que da la experiencia.
Los jóvenes estudiantes y cocineros de escuela son mirados con ojo burlesco por los hábiles cocineros de oficio y de igual forma éstos por aquellos. Vuelvo y repito ¿quién tiene la razón? ¿Quién puede reírse y burlarse más del otro? Estamos en el mismo barco, en el mismo equipo y de esa manera tendremos que trabajar juntos y en pos de lo nuestro, de nuestro gremio, ya que ese muchacho estudiante de escuela puede alcanzar con la experiencia la habilidad del empírico y hacerse un cocinero completo, pero el empírico también puede estudiar y hacerse un cocinero completo, el problema estará para aquellos habilidosos que no se preocupen por estudiar, por crecer intelectualmente. Porque hoy sirven, pero mañana no serán más que teguas, sin dejar de lado que aquellos que sólo se preocuparon de calentar puesto en una escuela y únicamente serán profesionales mediocres y del montón.
Entonces la razón está en el esfuerzo, en la disciplina de estudiar y en ejercitar las habilidades, en ser creativo, proactivo, brillante, compositor y no intérprete. En ir más allá, en estar en contacto permanente con el cambio, con la tecnología, con la vida misma.
Son pocos los generales y muchos los tenientes, ya que sólo aquellos que con disciplina y esfuerzo, destacándose con actitudes de trabajo duro y estudio son los que tienen la razón.
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