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La mayoría de las personas tiene su primer encuentro con el tequila a través de cócteles como el margarita; no obstante, este licor, considerado como la primera bebida destilada de Norteamérica, ha perfeccionado su calidad hasta el punto de quitarle espacio a bebidas tan prestigiosas y tradicionales como el whisky o el cognac.
En 1.758 el Rey de España cedió el derecho de cultivar una parcela de la zona a un señor conocido como José Antonio Cuervo. Sin embargo, el tequila adquirió verdadera importancia hasta 1.821 cuando se dio la independencia mexicana y, por consiguiente, los productos españoles escasearon.
Es casi imposible desconocer el nombre de José Cuervo cuando se habla de tequila, sabiendo que es el mayor productor de esta bebida en todo el mundo. Las otras destiladoras aparecerían en el transcurso del siglo XIX dentro de las que se pueden nombrar marcas tan prestigiosas como Tequila Herradura y La Preservancia Sauza.
El gusano
Una de las confusiones o mitos acerca del tequila es encontrar un gusano dentro de la botella. Aunque algunas marcas utilizaron este mito como gancho para su producto en la década de 1940, la verdad es que las botellas de tequila no incluyen ningún tipo de gusano; sin embargo, algunas marcas de mezcal vienen con una oruga. Tanto la oruga roja como la blanca viven en la mata de maguey y hacen parte del menú en los mercados de Zapotec. La idea es comerse el gusano con el mezcal. Si en algún momento se ve obligado a experimentar sirve de consuelo saber que estos gusanos pasan por un proceso de selección y, en general, no contienen ningún tipo de pesticida.
El proceso para elaborar tequila tiene cinco pasos básicos. El primero de ellos es la cocción de los corazones del agave. Después se pasa el concentrado a un molino donde se extrae el azúcar de la fibra del agave. Una vez terminado el proceso llega la etapa de fermentación que se lleva a cabo en barriles abiertos de acero inoxidable. A continuación se procede con la destilación del líquido, en la primera se quitan las impurezas y en la segunda se enriquece el contenido alcohólico del mosto. Finalmente, llega el proceso de maduración donde se emplean barriles de características y texturas especiales para darle un sabor característico a cada tequila.
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Que bueno y gratificante este espacio que permite expresar nuestras inquietudes y recomendaciones gracias a que somos una cadena.-..
buenisimo