|
Que comer entre comidas engorda o que una buena dieta se debe ceñir a las tres raciones diarias son algunos mitos que empiezan a ser debatidos por nutricionistas que sugieren que cinco comidas al día pueden ser no sólo una terapia placentera, sino que suministra energía para completar con ánimo la jornada laboral.
La idea no es agregar a la rutina de alimentación diaria otras dos bandejas descomunales que incluyan entrada, plato fuerte o postre, sino dos bocadillos: uno a la media mañana y otro a la media tarde.
“El objetivo es conseguir que el cuerpo cuente durante toda la jornada con la energía suficiente para hacer frente a la actividad diaria, además de facilitar la digestión y evitar los atracones al llegar al almuerzo o a la cena con gran apetito”, explica la nutricionista y dietista, Angélica María Arriaga, de Nutrición al Día.
Calorías bien repartidas
Por eso, comer entre comidas no necesariamente implica el aumento de peso. Según Arriaga, no hay que confundir el picoteo, con las comidas entre horas y hay que saber que lo importante no es que al final de día se haya consumido la cantidad recomendada de calorías, sino que éstas hayan sido bien repartidas.
Lo importante es que estas dos comidas adicionales, llamadas de sostén, sean complementarias y aporten aquellos alimentos que requieren un mayor número de raciones diarias como la leche, la fruta, los cereales.
La experta asegura que en el caso de las personas mayores, y según el tipo de trabajo que desempeñen, puede ser suficiente con cuatro comidas al día, pero en el caso de los niños sí es necesario acostumbrarlos a comer cinco veces al día y enseñarles a no abusar de alimentos ricos en azúcar, grasa o sal.
Existe un consejo distinto de nutrición para cada público, pues depende de la contextura y actividad física que desarrolla durante el día. Es por eso que en empresas como Sodexho o Compas Group, encargadas de la alimentación en muchas empresas del país, primero examinan a qué tipo de personas se debe alimentar, la zona geográfica que habitan, la labor que desempeñan, para después establecer la rutina de alimentación y, en muchos casos, incluir esos tentempiés que mantendrán el ritmo de los trabajadores. Eso sí, aunque un refrigerio puede ayudar, de nada sirve que las tres comidas importantes no tengan los componentes nutricionales que exige el organismo.
Para cada cual
Sodexho tiene claro que no es lo mismo alimentar a una persona que tiene que realizar trabajo pesado bajo el sol o a la que todo el día está sentada en una oficina...
De esto, depende que cada jefe oriente la alimentación de su empleado para mantener la productividad, en caso de que exista comedor en la empresa; pues está claro que una mala nutrición puede producir pérdidas de productividad, que se traducen en pérdidas económicas.
“Por ejemplo, a un maquinista debemos darle productos que den energía, no se le puede dar un súper sancocho al almuerzo, pues posiblemente le dará sueño. Lo importante es entender que la comida debe ser muy sana. Cocinamos alejados de las mantequillas y cremas de leche, preferimos las frutas, las carnes”, asegura Joaquín Suárez, director nacional de Formación Gastronómica de Sodexho.
En los contratos que la empresa maneja en tierra caliente se específica que es muy importante mantener a los trabajadores bien hidratados, incluso entre comidas, por lo que hay una considerable dotación de jugos, agua, leche; y por ejemplo, en tierra fría, no puede faltar la sopa al almuerzo.
Suárez asegura que en algunos lugares también les exigen refrigerio con el fin de mantener la energía de los empleados.
Lo que sí está claro es que en la nutrición diaria debe existir un componente proteico: pollo, carne o pescado; pero también granos, pastas o arroz y vegetales. Y cuando el hambre ataca entre comidas, nada mejor que una fruta, un cereal, un pequeño dulce... En resumidas cuentas, cada día debe tener una mezcla perfecta de hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua, importantes para gozar de una buena salud.
|