|
Michel Rolland o el placer de la viña. Considerado un genio por sus admiradores, este hombre nacido en Bordeaux, Francia, es sobre todo un agricultor en el alma, su pasión siempre ha sido trabajar con la tierra. Fue él quien comprendió que las uvas necesitaban de madurez aromática y que esa madurez era un parámetro distinto a la riqueza de azúcar de la fruta.
Alumno de los tres padres de la enología: Jean Ribéreau-Gayon, Pascal Ribéreau-Gayon y Emile Peynaud, aprendió de ellos los secretos de pasar de una enología curativa y reactiva, a una preventiva y preactiva. Pero Rolland fue más allá, en 1973 se convirtió en socio del laboratorio de Monsieur Chevrier y tres años más tarde adquirió el 100 por ciento de sus acciones, quedando en total libertad para cumplir su sueño de hacer vinos diferentes.
Hoy asesora más de 200 viñedos alrededor del orbe, en el Viejo y en el Nuevo Mundo y además aconseja a casa vinícolas de Francia, España, Italia, Hungría, Sudáfrica, Chile, Argentina y Estados Unidos. Sus admiradores encuentran, en los vinos con su firma, un sello de maestría.
Algunos de los vinos en los que Michel Rolland ha tenido participación y que se encuentran en el país son el Chateau Bonalgue (Denominación de Origen Pomerol Controlada, 2002) y el Chateau les Hauts Conseillants (D.O Lalande de Pomerol controlada, 2002). (Importados por SPR Gastronomie)
Alberto Antoninio del vino para todos.
Entre tanto, Alberto Antonini fue el hacedor de vinos de la famosa bodega italiana Antinori, que elabora uno de los mejores Chianti clásicos de Italia. Su estilo no nace de la vanidad de firmar vinos de autor, sino que prefiere armar equipos de trabajo y de allí volcar su conocimiento. Se independizó, hace algunos años, para convertirse en un consultor de bodegas en todo el mundo, recorrió países vitivinícolas para buscar un sitio en el cual fundar su propio establecimiento y en 1995 tuvo un deslumbramiento al probar en Mendoza los Malbec argentinos y decidió radicarse en ese país.
Unos de los vinos que el florentino ha ayudado a elaborar y que además se pueden encontrar en Colombia son los Malbec de la casa argentina Altos las Hormigas -de su propiedad- en las categorías Reserva y Clásica colonia Las Liebres Bonarda. (Importador: Doblevía)
Antonini vino a Colombia por primera vez el pasado mes de marzo y quedó encantado con el país, habló en exclusiva para LA BARRA, al igual que Michel Rolland quien, con la colaboración de Sèbastien J.B. Pradairol gerente de SPR Gastronomie, fue entrevistado para esta publicación.
La Barra ¿Qué factores busca cuando colabora en la elaboración de un vino? ¿Qué tanto influye el gusto personal, más allá del terruño o la cepa?
Michell Rolland: Una excelente relación de trabajo y entendimiento, con un objetivo preciso de acuerdo con la definición del producto deseado.
Alberto Antonini: Para mí un vino tiene que ser la combinación de varios elementos: las condiciones climáticas tienen una influencia fuerte sobre las características del vino; las variedades de uva, que también determinan las características organolépticas del vino; y por último, las acciones del hombre, en el sentido de las técnicas vitícolas y enológicas que se aplican, las tradiciones, el desarollo del conocimiento, etc. Esos tres elementos son igualmente importantes.
LB: ¿Cómo ve los vinos del Nuevo Mundo contra los del Viejo Mundo? ¿Qué otros nuevos países pueden sorprender al mundo en los próximos años con su oferta de vinos?
MR: Todos los vinos tienen una personalidad propia que provienen del viejo o nuevo mundo. En los buenos vinos cada uno encuentra su placer, es una cuestión de apreciación de cada persona, siempre habrá un consumidor que prefiera un estilo más que el otro. Yo creo mucho en que Europa del Este, y la China podrían tener más protagonismo como productor y como mercado de consumo.
AA: El Nuevo Mundo, en general, es más orientado al mercado, al consumidor. Se preocupa mucho de hacer un vino que sea aceptado por la gente. En cambio, el Viejo Mundo tiene tradiciones más antiguas y le cuesta más hacer cambios y adaptarse a la evolución del mercado y también tiene reglas productivas más rígidas con el tema de las denominaciones de origen por ejemplo. El ideal es combinar los dos conceptos, en el sentido de hacer vinos con mucha personalidad y una identidad bien marcadas, que sean hijos de su tierra pero hechos con un estilo que sea bien aceptado por el consumidor final: con buena fruta, buenos taninos, redondos, jugosos y de acidez equilibrada con el resto de los componentes.
Con respecto a los nuevos países, hay varios que están desarollándose, como los países del Este europeo (Rumania, Bulgaria, Armenia, Georgia, etc.) y unos países asiáticos como China e India. Todavía su presencia en el mercado es chica pero tienen, sin duda, las herramientas para crecer con éxito; China es un gigante y seguro en unos años puede ser un país vitivinícola importante. Claro que el vino no es como otros productos: armar una marca y una imagen de calidad demora varios años
LB: Con tantas marcas de vino en el mercado ¿Cómo hace una casa nueva para destacarse?
MR: Muy simple: Calidad, posicionamiento y mercadeo.
AA: Haciendo vinos modernos, con personalidad e identitad, buen packaging y marketing y con una relación entre calidad y precio atractiva para el consumidor.
LB: En cuanto al sector de los restaurantes, hoteles y clubes, ¿Qué opina de estos lugares como sitio para impulsar los vinos? ¿Son los lugares para capacitar al consumidor o su objetivo comercial distorsionar ese aspecto?
MR: Es un sector que no conozco muy bien, sin embargo no creo que sea el más activo. En general creo que los vinos son demasiados caros en los restaurantes.
AA: El desarrollo de la cultura vitivinícola es la primera etapa para la introducción del vino en un país. Así que un club de consumidores que quieren saber más, un club de somelier, organización de degustaciones e iniciativas de este tipo son muy bienvenidas y son las fundaciones del desarrollo comercial del vino
LB: ¿Cuáles son los factores más importantes para que un consumidor pueda percibir todo lo que usted quiere expresar a través de un vino?
MR: ¡Que tengan un placer extraordinario tomándolos!
AA: Que el consumidor tenga verdadero deseo de conocer más sobre el gran trabajo que está detrás de la elaboración de un vino de calidad y no lo haga sólo por moda. Que el vino sea amigable y tenga características bien marcadas de su terruño, variedad y origen. Y que la persona que explica el vino lo haga con palabras fáciles que el consumidor comprenda y no se asuste.
LB: Las visitas a los lugares que usted asesora son por lo general cortas. ¿Cómo logra alguien como usted entender un terruño en tan poco tiempo y presentar en la botella el resumen de lo que ese terruño más ese clima y esa cepa querían expresar?
MR: Es verdad que no me puedo quedar mucho tiempo, pero voy cada cuatro meses y en algunas propiedades lo hago desde hace 20 años. He tenido tiempo para aprender.
AA: En realidad mi trabajo es un trabajo de equipo, que hago junto a los agrónomos y enólogos de las varias empresas que asesoro; combino el conocimiento específico de los profesionales del lugar con mi conocimiento, ancho y global; esto es importante para hacer vinos que mezclen tradición e innovación, terruño, personalidad y mercado.
LB: Alberto, cuéntenos acerca de su visita a Colombia. ¿Cómo vio el desarrollo de la cultura del vino? ¿Qué tal la oferta de vinos? ¿Qué tal la oferta gastronómica?
AA: Me sorprendió el gran interés y las ganas de conocer más sobre vinos de las personas que vinieron a las dos degustaciones que se hicieron. Eso significa que hay lugar para desarrollo de la cultura vitivinícola; y ojalá que vengan enólogos y productores de todos lados del mundo para traer su experiencia y su conocimiento y compartirlo con los colombianos.
La oferta de vinos es interesante para tres países (España, Argentina y Chile). Los vinos italianos todavía son muy pocos, así como los vinos de otros países. Sin duda en un futuro cercano la gama de vinos se va a ampliar. Por su parte, la oferta gastronómica me llamó mucho la atención: muy buenos restaurantes de varios tipos, muy buena atención y comida verdaderamente de primer nivel y la experiencia que he tenido en Andrés Carne de Res ha sido inolvidable.
|
Hola escribo de México y quisiera preguntarles si ustedes tienen una lista de las mejores casas o bodegas vinícolas de Italia.
O si me pueden informar en donde puedo conseguir esta información.
Además me interesa saber sobre las mejores casas españolas, argentinas, chilenas y Francesas.
Dejo mi correo y me despido no sin antes desearles unas felices fiestas y un prospero año 2009
Atentamente
Urías Martínez Gómez