Para hoteles y resorts esto no ha sido ningún problema, pues para los clientes que buscan esta calidad de servicio, el dinero tampoco lo es. Es así como se ha logrado imponer una última tendencia de servicio basada en la relación unipersonal como el mayor factor de lujo que pueda existir. La cantidad de “turistas de lujo” se ha incrementado según encuestas realizadas en el sector y esta nueva generación de adinerados, no se conforman con televisores de pantalla plana en sus habitaciones, todo lo contrario esperan disponer del personal del hotel en sus itinerarios personales, tener instructores privados para clases de golf o tenis o los mejores aparatos para hacer spinning, si de mantener la figura se trata.
Conociendo al cliente
En The Rittenhouse, un hotel de cinco estrellas ubicado en Filadelfia (EE.UU.), tienen la costumbre de ofrecer champaña y fresas con chocolate a la entrada. Como casi siempre se trata de huéspedes frecuentes, los conserjes con ayuda de un sistema, pueden saber qué comidas han elegido anteriormente, qué servicios y qué actividades han solicitado. De manera que en cada visita, el personal de servicio puede sortear sin inconvenientes, y a veces sin que ni siquiera los clientes lo ordenen, todo lo que para el huésped pueda significar una buena estadía.
Vickram Sood, gerente del The Sanctuary, en la isla Kiwah de Carolina del Sur, calificado como uno de los diez mejores resorts de Estados Unidos según la revista Conde Nast Traveller (la misma que incluyó a Leo Cocina y Cava como uno de los mejores restaurantes), piensa que el turismo global está cambiando y, así mismo, la forma en que los hoteles proporcionan sus servicios “Estamos viendo más y más gente dispuesta a pagar grandes cantidades de dinero a cambio de experiencias de calidad”.
Además agrega: “Los huéspedes ahora son más educados y valoran más los ambientes únicos y de lujo. Todo se trata de superar las expectativas.
”El tipo de solicitudes que hacen en el St. Regis Hotel, de Nueva York, en la Quinta Avenida, es en su mayoría de limosinas, reservaciones a restaurantes y entradas a obras de teatro. Para el personal del hotel rastrear a sus clientes es esencial, pues es lo mínimo que sus clientes esperan. Este tipo de consideraciones, significan en tiempos de prosperidad el nuevo concepto que tienen ahora huéspedes y turistas de todo el mundo, acerca del lujo.
Un factor determinante en este cambio de concepto sobre lujo que ahora poseen los viajeros, puede ser que se trate de personas más educadas, más conocedoras sobre viajes y del área donde se encuentran, según coinciden trabajadores de los mismo hoteles, como es el caso de María Wittorp-Dejonge, cheff del St. Regis, quien además insiste en que estos cambios en el nivel de servicios, se traducen en trabajar más duro para estar un paso delante de sus clientes, acostumbrados a obtener lo mejor.
Grupo GHL:
Este grupo cuenta en Bogotá con tres hoteles exclusivos, calificados en la categoría cinco estrellas, el Windsor House, el Capital y el Hamilton, los cuales ya han entrado en esta tendencia. Entre los servicios adicionales que ofrecen se encuentran: recibimientos personalizados, servicio de peluquería con renombrados estilistas, asistencia médica disponible durante 24 horas, droguería, recorridos turísticos por Bogotá, servicios de masajes, reserva de tiquetes, alquiler de autos e incluso gimnasios y spa.
Plenitud:
La revista Cambio, en su edición del 10 de julio del año en curso, mencionó este hotel que ofrece más de 100 de habitaciones de 66 a 98 metros cuadrados, las cuales cuentan con restaurante de primera categoría, bar, sauna, gimnasio, iglesia, salones para eventos, zona social, televisión por cable, Internet con banda ancha, cajilla de seguridad, cocina equipada, lavandería, garaje y chapas electrónicas. Una noche en cualquiera de los apartamentos en Bogotá, Cali o Medellín puede llegar a 200.000 pesos; una quincena alcanza los 2.200.000 pesos; y un mes los 3.400.000 pesos.
Lancaster House:
Ofrece en Bogotá uno de los mejores servicios del mercado. Por un lado, sus 55 habitaciones se distinguen por la arquitectura y diseño Art Deco y también ofrecen servicios de urgencias, emergencias médicas, sauna, centro de negocios, chefs internacionales para eventos especiales y chimeneas en algunas habitaciones.