CARAMBOLO, DIEZ AÑOS DE SABOR EN CALI

Lola Serna es el alma de este restaurante caleño que ofrece platos con sabor latinoamericano y que ha permanecido, durante diez años, como uno de los predilectos de los comensales que visitan la capital del Valle.
El nombre de este restaurante proviene de una fruta tradicional colombiana en vía de extinción y nació en 1998 como iniciativa de un par de amigos que vieron la oportunidad de abrir un pequeño lugar en Granada, barrio que se perfilaba como un destino gastronómico de Cali.
Un año después, fue adquirido por Lola Serna y Lucas López con el objetivo de ofrecer a sus comensales y amigos una deliciosa experiencia gastronómica con un ambiente cálido y divertido, un estilo descomplicado y, a la vez, sofisticado. Las manifestaciones artísticas están representadas en cada objeto.
Primeros pasos
Una de las dificultades más grandes que tuvieron los emprendedores de este negocio fue abrir camino en el gremio restaurador, debido a que no existía una cultura gastronómica en Cali y, por eso, los primeros pasos estuvieron acompañados de un constante aprendizaje y formación en algo totalmente nuevo y desconocido para ellos. “Al día de hoy, todas estas dificultades se han visto recompensadas con el éxito y el reconocimiento de todo el público caleño; sin duda alguna, la mayor gratificación es el aporte que todo el gremio está haciendo al desarrollo de nuestra ciudad”, cuenta con orgullo su propietaria.
Antes de iniciar con Carambolo, Lola trabajó en relaciones públicas y organización de eventos para un reconocido hotel; esta experiencia le abrió el camino para comenzar, junto con una amiga, su propio restaurante llamado El Sitio. “Este gran sueño murió un año después de su apertura, pero también me abrió las puertas para ser la empresaria que soy hoy”, reconoce.
El restaurante inició con una propuesta de cocina mediterránea que contaba con unos 70 platos. Después de diez años decidieron ampliar esta oferta, integrando los sabores de la cocina latina con la misma originalidad que los ha distinguido. Dicha ampliación permite ofrecer hoy una carta con 135 platos aproximadamente.
“Cada uno de las preparaciones que el visitante puede degustar en Carambolo parten de mi criterio. Trabajamos en nuevas ideas teniendo en cuenta la armonía entre los productos y las posibilidades de la nueva cocina. Son muy importantes las propuestas de nuestra asesora gastronómica, Sonia Serna, y el paladar de los clientes, quienes tienen la última palabra. A partir de este análisis se ponen a prueba las preparaciones antes de ser introducidas en la carta”, puntualiza Lola.
En cuanto al diseño interior, Lola contó con la asesoría de su hermana, la diseñadora Clara Serna, quien logró un estilo único que hace de Carambolo un lugar diferente para quien lo visita. “Nuestros visitantes se encontrarán con una decoración camaleónica. La parte mediterránea deja ver un eclecticismo de influencia kitch mientras que en la parte latina encontramos una influencia pop”, determina la empresaria caleña.
Cuando rememora los hechos más importantes de este restaurante asevera: “tener entre mis comensales personalidades como la Primera Dama o Fanny Mickey contribuyen a alimentar la lista de recuerdos. Indudablemente, hay premios que evoco con especial afecto: ser reconocidos como el mejor restaurante de la región en los premios La Barra o destacarme como pionera en la introducción de la cultura del vino en Cali, son satisfacciones que me llenan de orgullo.”
El negocio por dentro
Para ofrecer el servicio de calidad que han propuesto, necesitaron de un gran equipo de trabajo. En la actualidad cuentan con 36 empleados entre personal administrativo, servicio y cocina. “Quiero destacar que como empresaria he mantenido un compromiso permanente con la capacitación, la profesionalización y el crecimiento personal de cada uno de mis empleados.”
Y es que Carambolo recibe un promedio de 1.500 clientes en una semana, hecho que habla de la labor ardua y el excelente funcionamiento que deben mantener todos los días. Dentro de los servicios que complementan su oferta tradicional, cuentan con un la atención a domicilio, en la cual trasladan el restaurante hasta las casas u oficinas para brindar cenas lúdicas, almuerzos, cocteles y reuniones de trabajo. Dentro del restaurante también atienden eventos para máximo 50 personas; si es necesario, incluyen ayudas audiovisuales, grupo musical y decoración.
Este año celebran su aniversario número diez, para ello, invitaron a diez reconocidos chefs que compartieron con los clientes de Carambolo sus experiencias y recetas. Adicionalmente, los comensales del lugar eligieron diez de los platos favoritos como parte del festejo y que se pueden catalogar como clásicos durante la década.
Lola Expresa su deseo de elevar Carambolo a un nivel internacional, pero no habla del proyecto que tiene en mente porque, según dice, “los sueños que se cuentan, no se cumplen”.